canicular

 

Què és la canícula? D'on pren el nom? Quan comença i quan acaba?

 

El tema ha donat lloc a disputes seculars en què erudits de tota condició han dit la seua. Bussejant en mars de tinta he trobat algunes explicacions que considere plausibles i les reproduïsc a continuació.

 

Fra Benito Gerónimo Feyjoo, un benedictí, s'expressava així el 1707:

 

«Es inconcuso entre antiguos y modernos que hay en el cielo dos constelaciones: una se llama Can Mayor y otra Can Menor. Es cierto que aquellas constelaciones se componen de algunas estrellas fijas. Está observado que en la constelación del Can Mayor hay una estrella de primera magnitud y que los antiguos graduaban también otra estrella del Can Menor como de la magnitud primera.

 

»Es evidente que los días caniculares tomaron esta denominación de una de aquellas constelaciones y particularmente de una de aquellas estrellas de primera magnitud. Hasta aquí concuerdan todos. Como los ortos y los ocasos de las estrellas son varios, ya en diversos países, ya en diversos tiempos; de esto se originó la confusión sobre el origen y principio de los caniculares. Las dos constelaciones se llaman Canis. Las dos estrellas se llaman Canícula. Los ortos de estas dos se diferencian en poco, con lo cual se levantó la disputa sobre si los caniculares se llamaban así por la primera o segunda constelación. Y si comenzaban cuando nacía ésta, o la otra estrella, de las dos que se suponían de primera magnitud.

 

»El P. Ricciolo trata de intenso esta disputa y cita autores por una y otra parte. Concurrió para la confusión, el que llamándose Sirius la estrella del Can Mayor y la del Can Menor, en griego Procyon, que significa antecanis, se aplicaron estas voces a las constelaciones. Así pues, no es fácil concordar a los antiguos con los modernos, ni a estos entre sí, sobre este punto.

 

»(…) Es la que propiamente llama Procyon, y por ser Can Menor, Canícula; o, como si se dijese, Perrita. De ésta pasó el nombre de Canícula a toda la constelación y después a la del Can Mayor.

 

»Sempilio llama también Canícula a la constelación del Can Menor, siguiendo a Plinio. Alstedio trae muchos nombres de las constelaciones; y para el del Can Menor hay estos: Canis minor, Procyon, Antecanis, Precanis, Canicula, Kynidion, etc. La voz Kynidion griega es la correspondiente a Canícula».

 

El 1765, el mateix monjo, afegia:

 

«(…) el tiempo de canícula, o días caniculares, toman su denominación de una constelación celeste, llamada Canícula, o Procyon, compuesta de dos estrellas, de las cuales una es de primera magnitud y también a esta sola se suele dar el nombre de Canícula.

 

»(…) se dicen días caniculares, o tiempo de canícula, aquellos en que el sol se halla en aquella parte del zodíaco, donde se halla dicha constelación, de modo, que en aquel tiempo la Canícula nace por el horizonte, y se pone con el sol. Este tiempo se computa desde veinte y cuatro de julio, hasta veinte y cuatro de agosto; y así se dice que a veinte y cuatro de julio entra el sol en la canícula, porque entonces con su movimiento annuo por la eclíptica llega a aquella parte del zodíaco donde está la Canícula.

 

»(…) después de las diligentes observaciones de Tycho Brahe, el padre Ricciolo y Felipe La Hire, se conviene en que las fijas con su movimiento, según el orden de los signos, tardan en caminar un grado setenta y dos años, o muy poco menos.

 

»De aquí se infiere con evidencia, que si este año en que estamos el sol entra en la canícula el día veinte y cuatro de julio, como se nota en los almanaques, pasados setenta y dos años no entrará hasta el veinte y cinco, porque estará entonces la estrella un grado más allá…».

 

 

I Christoph Christian Sturm, un erudit alemany del segle XIX, remarcava:

 

«(…) la experiencia tiene acreditado que desde el veinte de julio hasta el 20 de agosto está el calor en su mayor grado. La más brillante de todas las estrellas con quienes el sol estaba en conjunción en la época de los antiguos observadores, es la Canícula: obscurecida entre los rayos del sol desaparecía por espacio de un mes, como sucesivamente sucede a todas las estrellas que encuentra el sol en su carrera; y el mes de su desaparicion fue el tiempo de la canícula».

 

«Una antigua tradición atribuye el calor que se experimenta comunmente en los meses de que hablamos, a la influencia de la canícula sobre la tierra, sobre los hombres y sobre los animales. Para conocer la falsedad de este error basta saber que la ocultación de esta estrella en los rayos del sol no se verifica ya en el tiempo que llamamos días caniculares. Éstos, hablando con propiedad, no comienzan hasta fin de agosto, y se acaban hacia el 20 de septiembre; y como la estrella de la canícula o Sirio se adelanta siempre más, llegará con el tiempo a los meses de octubre a noviembre: sucederá también después que caerá en el mes de enero, y entonces se experimentará lo que suele decirse: llegará tiempo en que hiele en la canícula.

 

»(...) si en los pretendidos días caniculares el vino o la cerveza se echan a perder en ciertas cuevas; si las materias sujetas a la fermentación se agrian; si las aguas estancadas se desecan, y se agotan los manantiales; si los perros y otros animales son acometidos de la rabia; si nos sobrevienen enfermedades que nos atrae una conducta imprudente en tiempo de los calores; esto no sucede porque una estrella se oculte detrás del sol: el calor excesivo del aire en aquella estación, debido a la acción de este astro, es la única causa de tan diversos efectos.»

 

«Valmont de Bomare dice que los romanos estaban tan persuadidos de la malignidad de la canícula que para evitar sus influencias le sacrificaban cada año un perro rojo. Esta especie de animal había sido preferida en la elección de las víctimas a causa de la conformidad de los nombres».

 

De tot això, es pot deduir:

 

1. Canícula és llatí, diminutiu de canis, 'gosseta'. Els antics romans es van referir amb aquest nom, primerament, a la constel·lació del Ca Menor, i a la seua estrela principal, Proció.

 

2. L'orto helíac d'aquesta estrela –l'eixida al mateix temps que el sol– no es distanciava molt del de Sírius, del Ca Major. Per això, i per ser les dos constel·lacions canis, amb el temps, s'anomenaria Canícula també a Sírius.

 

3. Els dies en què Sírius i el sol eixien al mateix temps es coneixien en l'antiguitat com dies de canícula o caniculars. Eren els dies de més calor de l'estiu: la terra era improductiva, el vi i la cervesa es feien agres, s'assecaven els naixements d'aigua, la carn es podria més prompte, les malalties evolucionaven cap a la mort més ràpidament. Per això, els llatins, li atribuïen una influència negativa i parlaven d'insana canicula.

 

4. La canícula astronòmica actual ja no coincideix amb els dies de més calor de l'estiu. No obstant això, continua podent-se parlar –per tradició– de canícula referint-se als dies estivals més forts. Precisar-ne la data d'inici i de final és més complicat, ja que Sírius no queda ocult per la llum del sol en les mateixes dates, ni això seria vàlid per a tots els llocs.

 

 

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